Cómo actuar si presenciamos una agresión o un robo a un tercero

Cómo actuar si presenciamos una agresión o un robo a un tercero
Cómo actuar si presenciamos una agresión o un robo a un tercero

Según la Policía Nacional, la ciudadanía debe seguir los principios básicos de actuación y, en cualquier caso, llamar a la Policía

Recientemente, se ha conocido el caso de Borja, el «héroe». Este joven decidió ayudar a una mujer que estaba sufriendo un robo con agresión por parte de dos ladrones. La defendió y, después de correr detrás de los agresores,  acabó provocando la muerte de uno de los dos.

Por ello, fue condenado por homicidio involuntario con una pena de dos años de cárcel y a pagar una indemnización de 180.000 euros a las dos hijas del ladrón que murió, a pesar de que alegó actuar en defensa propia. Así pues, ¿cómo debemos ayudar a alguien que esté en peligro o protegernos a nosotros mismos en caso de sufrir una agresión o un robo?

La Policía Nacional de Fuenlabrada asegura que la línea entre actuar en defensa propia y convertirnos en los agresores de quien nos agrede a nosotros o a un tercero es muy fácil de sobrepasar. Esta frontera se cruza cuando dejan de cumplirse los requisitos recogidos en el artículo 20 del Código Penal. Por ejemplo, si el mal causado al agresor es mayor que el que se pretendía evitar, no podremos acogernos a la causa de legítima defensa que nos exime de esta responsabilidad criminal.

Lo más adecuado es llamar a la Policía

Siguiendo este argumentario, desde la Policía Nacional, se recomienda seguir el artículo 5 del Título I del Capítulo II sobre los Principios Básicos de Actuación de la Ley Orgánica 2/86, de 13 de Marzo, de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Alguno de estos Principios que la ciudadanía puede cumplir es, a saber:  «Actuar, en el cumplimiento de sus funciones, con absoluta neutralidad política e imparcialidad y, en consecuencia, sin discriminación alguna por razón de raza, religión u opinión«.

Dicho precepto es de obligado cumplimiento para las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pero la población civil puede tomarlo de ejemplo o como recomendación, según han informado fuentes policiales. En cualquier caso, lo más adecuado es llamar a la Policía o a Emergencias, cuyos números de teléfono son, respectivamente, 091 y 112. De esta forma, ya estaremos ayudando sin poner en peligro nuestra integridad física.