La nueva ‘Poesía masculina’ de Luna Miguel

La escritora con su última obra una semana antes de que saliera a la venta

Luna Miguel ha sido descrita como la poeta del deseo, la poliamorosa, la controvertida, intensa, bohemia, lúdica; pero si algo no se le había ocurrido a los editores, era la etiqueta masculina. Acaba de salir a la venta su último libro de poesía titulado Poesía masculina (2021), un proyecto que se marcó como reto para describir la lírica con la voz de un hombre. Pensar en ella misma desde fuera, desde un punto de vista varonil.

La Bella Varsovia, una editorial de poesía independiente, se ha encargado de su edición, como así lo ha hecho con el resto de su línea poética. Entre los títulos más reconocidos con los que cuenta Miguel encontramos: Poetry is not dead (2010), La tumba del marinero (2013), Los estómagos (2015) y El arrecife de las sirenas (2017). Los tres últimos forman parte de una de sus dos trilogías de juventud, así, cuenta su editora Elena Medel, que se desprende de algunos de los códigos que la convirtieron en la llamada «la poeta del cuerpo».

La ilustración de la cubierta está compuesta por la artista madrileña Clara Moreno, quien además de ilustraciones, se dedica al arte de hacer cómics, música, soft escultures, fanzines y performances. La imagen que presenta la portada tiene una base amarilla que, a menudo simboliza energía e inteligencia en la historia del arte. Justo lo que ha empleado Luna Miguel en su poesía, donde ha hecho un ejercicio, que considera divertido y humurístico, al relatarse a sí misma y sus acciones desde la perspectiva de un hombre.

Desde la editorial presentan el libro con las cuestiones retóricas de «¿Cómo mirar la propia intimidad con los ojos del otro? ¿Cómo pensar en un nosotros que se ha hecho múltiple a través de lecturas y de amantes? ¿Cómo ser felices, generosos, tras la separación?⁣». Pues expresa en su poemario las debates éticos que le ha supuesto el hecho de tener su primera relación poliamorosa. Narra desde la ternura, el deseo y la amistad; pero no un deseo tóxico, sino uno íntimo.

Se enfrenta a las contradicciones masculinas y se mete en la piel del hombre hasta vivir el amor como lo hacen ellos. Decía Vicente Verdú de su poesía que «Luna Miguel compone unos versos que nunca se nos ocurrirían a las gentes de mi generación ni de la siguiente ni de la anterior pero que son el lenguaje que mejor entendemos». Mientras que Mª Jesús Espinosa de loas Monteros la califica como «una de las grandes cualidades de la escritura de Miguel: propone y nunca dicta sentencia. Sugiere». Eso es lo que debe hacer la verdadera literatura, aunque sea común el pensamiento de que, ahora la poesía se encuentra fácil en internet, a Luna Miguel, la encontramos en librerías.