La Generalitat Valenciana ha puesto en funcionamiento una nueva base del equipo de guardacostas en la Reserva Marina Natural de Irta, con el objetivo de reforzar la protección y vigilancia del litoral valenciano. La nueva instalación se suma a las bases de vigilancia especializada ya existentes en Dénia y Altea.
Vigilancia y conservación del ecosistema marino
Según la Generalitat, la vigilancia, la información y la sensibilización son herramientas esenciales para compatibilizar el disfrute del litoral con la conservación de sus ecosistemas. Esta nueva base refuerza esa estrategia de protección ambiental mediante una presencia más activa del equipo de guardacostas en una de las reservas marinas más importantes de la Comunidad Valenciana.
La iniciativa forma parte de los esfuerzos de la administración autonómica por garantizar el cumplimiento de la normativa de protección marina y prevenir actividades que puedan dañar los espacios naturales protegidos de la región.
Ampliación de la red de vigilancia costera
Con la puesta en marcha de esta tercera base, la Generalitat expande su red de vigilancia especializada en el litoral valenciano. Las tres bases —en Dénia, Altea e Irta— permitirán una cobertura más efectiva de las zonas marinas protegidas y una respuesta más rápida ante posibles infracciones o situaciones que requieran intervención.




