La Diputación de Cáceres ha instalado cuatro rampas en la Concatedral de Santa María para garantizar la accesibilidad universal en el edificio histórico y eliminar barreras arquitectónicas.
La iniciativa, desarrollada por profesionales de herrería y carpintería de la institución provincial, responde a la premisa de que «la accesibilidad no es un privilegio, es un derecho», según se indica desde la Diputación. Con esta actuación, la institución persigue avanzar hacia un patrimonio más accesible, inclusivo y abierto a todas las personas.
Inversión en igualdad y servicios públicos
La Diputación de Cáceres subraya que esta obra demuestra el valor de los servicios públicos y forma parte de su estrategia de inversión en igualdad. La instalación de rampas en la Concatedral se enmarca en el compromiso institucional de eliminar barreras y construir una provincia en la que nadie se quede atrás, según explicita la Diputación en su comunicado.
La actuación se suma a otras iniciativas de accesibilidad universal que desarrolla la administración provincial en su patrimonio y servicios, consolidando el acceso equitativo a espacios de relevancia histórica y cultural para todos los ciudadanos, independientemente de sus capacidades.

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