El 41 Festival Internacional de Teatro de Cádiz (#41FITCádiz) transformó ayer la ciudad en un gran espacio de encuentro cultural, según comunicó la organización del evento a través de sus canales oficiales. La jornada reunió cuatro propuestas escénicas en distintos espacios de la capital gaditana.
‘La deliciosa historia del xocolate’, de Círculo Artes Escénicas, llegó al Auditorio Costa Rica trayendo la Amazonía ecuatoriana a la escena. Por su parte, ‘Lullaby’, del Proyecto Kavauri, llenó de circo la Plaza de San Antonio con una propuesta que llevó las disciplinas circenses al espacio público.
Teatro queer y experiencias multimedia
‘Torcidxs’, de Las Nenas Theatre, volvió a romper los límites de la escena convencional mediante una experiencia queer y desbordante, según la información del festival. Finalmente, ‘Itzulera’, de Dejabu Konpainia, cerró la jornada en el Teatro del Títere Tía Norica con una propuesta que cruzaba teatro y cine en tiempo real.
Espacios diversos para la creación
La distribución de las producciones por distintos espacios —auditorios, plazas y teatros especializados— evidenció el aprovechamiento de la infraestructura cultural de Cádiz para el festival. El evento forma parte de la programación de #FITCádiz2026, impulsada por Teatros de Cádiz en colaboración con la iniciativa Cádiz es el Plan.

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