El Hospital La Paz trata por primera vez en Madrid a un paciente con hemofilia B mediante terapia génica

Esta innovadora estrategia permite que el organismo produzca la proteína de coagulación que falta mediante una única infusión intravenosa

Madrid
Representación médica de la terapia génica para el tratamiento de hemofilia B en el Hospital La Paz

19 de octubre de 2026. El Hospital público La Paz de la Comunidad de Madrid ha alcanzado un hito histórico en el abordaje de enfermedades genéticas de la sangre. Por primera vez en la región, ha tratado a un paciente con hemofilia B mediante terapia génica, una innovadora estrategia terapéutica que representa un cambio fundamental en el modelo de tratamiento de esta enfermedad crónica.

Un avance revolucionario en el tratamiento de la hemofilia B

Según la nota de prensa de la Comunidad de Madrid, esta nueva estrategia terapéutica permite proporcionar al organismo la información genética para producir la proteína necesaria para que la sangre coagule y poder detener una hemorragia. Supone un avance relevante en el abordaje de una enfermedad que, hasta ahora, requería la administración periódica del factor deficitario durante toda la vida.

La hemofilia B es una enfermedad hereditaria que afecta a la capacidad del cuerpo para coagular la sangre correctamente. Tal y como indica la información oficial, las personas con hemofilia pueden presentar sangrados espontáneos o tras pequeños traumatismos. Los pacientes afectados deben convivir con el riesgo constante de hemorragias que pueden ser incapacitantes.

Las complicaciones de la hemofilia B sin tratamiento

Las hemorragias asociadas a la hemofilia son especialmente frecuentes en las articulaciones, principalmente en tobillos, rodillas y codos. Cuando estas hemorragias se producen de forma repetida, pueden provocar complicaciones graves. Según la nota de prensa, estos sangrados recurrentes pueden provocar daño articular, dolor y limitación de la movilidad, afectando significativamente la calidad de vida de los pacientes.

Durante décadas, el principal avance en el tratamiento de esta enfermedad ha sido la profilaxis, basada en la administración regular del factor de coagulación deficitario para prevenir las hemorragias antes de que aparezcan. En el caso específico de la hemofilia B, los tratamientos actuales con factor IX de vida media extendida han permitido espaciar considerablemente las infusiones y mejorar la calidad de vida de los pacientes, aunque estos siguen requiriendo tratamiento periódico de por vida.

Cómo funciona la terapia génica

La terapia génica administrada en el Hospital La Paz supone un cambio radical en este modelo terapéutico tradicional. En lugar de administrar repetidamente desde el exterior el factor IX que falta, proporciona al organismo las instrucciones genéticas necesarias para que los hepatocitos, las células del hígado, puedan producirlo.

Para ello se utiliza un método innovador. Según la información oficial, se emplea un vector viral modificado que actúa como vehículo para transportar el gen hasta las células hepáticas, que no provoca la enfermedad y que se administra mediante una única infusión intravenosa. Este enfoque representa un cambio paradigmático en el tratamiento, ya que transforma el cuerpo del paciente en una fábrica capaz de producir su propio factor de coagulación.

El objetivo de esta estrategia es conseguir que el propio organismo mantenga una producción suficiente de factor IX que permita reducir de manera muy importante los sangrados y, en muchos casos, suspender la profilaxis periódica que recibían previamente. Esto significa que muchos pacientes podrían dejar de necesitar infusiones regulares, transformando radicalmente su día a día.

Seguimiento a largo plazo y consideraciones de seguridad

Aunque esta terapia representa un avance extraordinario, requiere un seguimiento médico riguroso. Según la nota de prensa oficial, después de la administración es necesario mantener un seguimiento estrecho, especialmente durante los primeros meses. Uno de los principales aspectos que se controla es la función hepática, ya que pueden producirse elevaciones de las transaminasas y algunas personas pueden necesitar tratamiento con corticoides.

Además, es importante destacar que la respuesta puede variar entre pacientes. Como indica la información proporcionada, no todos alcanzan los mismos niveles de factor IX. Por este motivo, quienes reciben terapia génica continúan en seguimiento durante años para evaluar tanto la eficacia como la seguridad a largo plazo. Este seguimiento exhaustivo es fundamental para garantizar que los pacientes obtengan los máximos beneficios de este tratamiento innovador.

Impacto en la calidad de vida de los pacientes

La principal ventaja potencial de esta estrategia es el cambio transformador que puede representar en la vida cotidiana de los pacientes. Según la Comunidad de Madrid, una única administración puede sustituir años de profilaxis periódica, aumentar de forma mantenida los niveles de factor IX, disminuir significativamente los episodios hemorrágicos y reducir la carga asociada a un tratamiento intravenoso continuado.

Este cambio es especialmente significativo cuando se considera que los pacientes con hemofilia B deben recibir infusiones regularmente durante toda su vida con el tratamiento convencional. La terapia génica ofrece la posibilidad de que una única dosis pueda proporcionar beneficios duraderos o, incluso, permanentes.

Una cura funcional con consideraciones importantes

Es importante aclarar un aspecto fundamental de este tratamiento. Aunque puede hablarse de una cura funcional en quienes mantienen niveles suficientes de factor IX y dejan de necesitar profilaxis, hay un matiz crucial: la terapia no modifica la alteración genética original en todas las células del organismo. Por este motivo, tal y como subraya la información oficial, la persona continúa siendo portadora de la alteración responsable de la hemofilia y puede transmitirla a su descendencia.

Este aspecto es relevante no solo desde una perspectiva médica, sino también en términos de asesoramiento genético y planificación familiar para los pacientes tratados.

Una nueva etapa para el Hospital La Paz

Este primer paciente tratado en el Hospital público La Paz abre una nueva etapa en el abordaje de la hemofilia B en la institución madrileña. El objetivo actual va más allá de prevenir las hemorragias de forma pasiva: busca que las personas con esta enfermedad puedan desarrollar una vida lo más similar posible a la de quienes no padecen hemofilia, protegiendo sus articulaciones, minimizando el riesgo de sangrado y reduciendo al máximo la carga asociada al tratamiento.

Este hito representa no solo un avance médico significativo para los pacientes con hemofilia B, sino también un testimonio del compromiso de la sanidad pública madrileña con la innovación y la mejora de la calidad de vida de quienes padecen enfermedades crónicas. La capacidad del Hospital La Paz para implementar esta terapia génica de vanguardia posiciona a la Comunidad de Madrid en la frontera de la medicina moderna.

  • Enfermedad tratada: Hemofilia B
  • Tipo de tratamiento: Terapia génica mediante vector viral modificado
  • Método de administración: Una única infusión intravenosa
  • Beneficio potencial: Sustituir la profilaxis periódica de por vida
  • Centro responsable: Hospital público La Paz de la Comunidad de Madrid

Contenido elaborado con apoyo de IA a partir de fuentes verificadas.