Ignacio María Fernández de Torres, sacerdote del SARCU (Servicio de Atención Religiosa en Centros y Unidades), sostiene que lo fundamental en su trabajo es «quién llama» cuando comienza una guardia, según publica la Archidiócesis de Madrid en sus redes sociales.
En su reflexión sobre el servicio religioso nocturno, Fernández resume el propósito de su labor en una premisa clara: «Estás ahí para servir, no para juzgar». Esta máxima condensa la filosofía que orienta su ministerio en las horas de guardia, cuando atiende las llamadas de quienes necesitan apoyo espiritual.
El sacerdote considera que este servicio representa uno de los grandes regalos de su vida. Para él, la esencia de este trabajo se conecta con la imagen de Cristo Buen Pastor, aquel que carga con la oveja herida. Esta metáfora teológica sintetiza su comprensión de la vocación sacerdotal: estar disponible para los más vulnerables, sin juzgar sus circunstancias.
La Archidiócesis de Madrid destaca así la dimensión humana y compasiva del trabajo que desempeñan los sacerdotes del SARCU, reflejando cómo la atención religiosa trasciende el ámbito institucional para conectar con personas en momentos de crisis, soledad o necesidad espiritual.

Fuente: archidiocesisdemadrid
Contenido elaborado con apoyo de IA a partir de fuentes verificadas.




