Las calabazas de Halloween que ya han perdido su aspecto deben depositarse en el contenedor marrón de residuos orgánicos una vez que se estropen, según recomienda la Diputación de Cáceres a través de su programa MásMedio.
Desde la institución cacereña insisten en que «cuando se estropee», la calabaza no debe «dejarse olvidada ni tirarse a cualquier contenedor», sino que debe destinarse al contenedor de materia orgánica. De este modo, según explica la Diputación de Cáceres, se contribuye «a una gestión más sostenible de los residuos y cuidamos nuestro entorno».
Un gesto pequeño con gran impacto
La recomendación forma parte de la estrategia de MásMedio, el programa de la Diputación de Cáceres que promueve «pequeños gestos que marcan la diferencia» en materia de reciclaje y sostenibilidad. La iniciativa busca concienciar a la ciudadanía sobre la importancia de separar correctamente los residuos para maximizar su aprovechamiento y reducir el impacto ambiental.
El depósito de residuos orgánicos en el contenedor marrón permite que estos materiales sean procesados mediante compostaje o digestión anaerobia, generando productos reutilizables como abono o energía, en lugar de acabar en vertederos o contenedores generales.

Fuente: diputacion_caceres
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