El 9 de noviembre de 1375, Alfonso de Aragón, marqués de Villena, concedió a Albacete el privilegio de villazgo, según recuerda la Diputación de Albacete. Ese suceso marcó el primer paso de una trayectoria que transformaría la localidad de una aldea dependiente de Chinchilla en una ciudad moderna.
Del villazgo a la capitalidad provincial
Con la concesión del privilegio, Albacete pasó a tener concejo y justicia propios, comenzando a decidir su propio destino de forma autónoma. Casi cinco siglos después, la localidad alcanzaría nuevos hitos: se convirtió en capital de provincia en 1833 y recibió de Isabel II el título de ciudad en 1862.
Una ciudad de gente llana
La Diputación de Albacete define hoy a la ciudad como «moderna, de gente llana como su tierra, que siempre abre la puerta y pone un plato más en la mesa sin preguntar». La institución subraya que esta localidad es «donde poder vivir mejor que en cualquier otra parte».
Conmemoración del aniversario
Con motivo del 651 aniversario, la Diputación de Albacete invita a la ciudadanía a «presumir de lo nuestro» y celebrar tanto el hito histórico como la Feria de Albacete, que coincide con esta fecha commemorativa.

Fuente: dipualba
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