No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.
No sabemos realmente, lo importante que es cenar correctamente para levantarse bien por la mañana. Si se quiere cenar sin sufrir efectos negativos al día siguiente, debemos tener un cierto conocimiento sobre que alimentos no nos benefician demasiado.
Cambiando algunos hábitos, se puede mejorar significativamente la calidad del sueño, lo que se traduce en una persona más feliz, saludable, activa, productiva y con ganas de superar todos los retos que se presentan en el día a día.
No comer antes de dormir:
Piña, hinojo y apio
Son alimentos muy saludables, pero con un gran poder diurético. Esto quiere decir que si se comen por la noche aumentan las posibilidades de levantarse ir al baño a orinar y eso puede alterar de forma significativa las horas de sueño.
Pasta
Si bien, los hidratos de carbono son necesarios para obtener energía, por la noche, le metabolismo se ralentiza y cuesta mucho más la digestión de este tipo de alimentos. Por otra parte, a esas horas ya no con tan necesarios los carbohidratos puesto que nos disponemos a ir a dormir y se terminaran acumulando en forma de grasa.
Chocolate
El chocolate negro contiene teobromina, una sustancia estimulante del estilo de la cafeína, cuyo efecto es menos intenso pero más duradero. Dicho de otra forma, es posible que nos mantenga activos y a la hora de dormir, no es precisamente lo que necesitamos….
Pizzas y hamburguesas
Es una combinación explosiva para la noche. Una mezcla de hidratos de carbono, grasas y diversos elementos como las salsas que puedan contener, nos pueden provocar provocar acidez, pesadez e hinchazón.
Picantes y ajo
Tanto los alimentos picantes como el ajo, por la noche pueden ocasionar acidez y reflujo. Además los picantes contienen sustancias estimulantes que no ayudan a conciliar el sueño.
Carnes rojas
Son de los alimentos de más difícil digestión y por la noche está comprobado que dificultan la relajación.
Té
Cuidado con el té antes de dormir, sobre todo el té verde. Contiene teína, una sustancia estimulante similar a la cafeína. Lo mejor, a la hora de dormir, una infusión de manzanilla o tila, que son dos plantas con efecto sedante, y digestivas.
Alimentos azucarados
Todos aquellos alimentos ricos en azúcar (chocolates, helados, bebidas azucaradas, flanes, tartas, caramelos, etc.) son estimulantes. Por eso los niños luego de comer muchas golosinas están tan hiperactivos. Además ese exceso de glucosa se terminará depositando en el cuerpo en forma de grasa.
Patatas fritas
Una combinación de hidratos, grasas y sal que aseguraran, por un lado seguir ganando peso, y por otro dar muchas vueltas en la cama debido a la dura digestión que habrá hacer durante toda la noche.
Legumbres
Las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias, etc.) son muy buenas para nuestro organismo. Se recomienda consumirlas dos veces por semana. Son una de las fuentes más ricas en fibra y proteínas del reino vegetal. Además las lentejas contienen hierro, un mineral indispensable para evitar la anemia ferropénica. El problema es que por la noche son bastante indigestas.
Alcohol
Una copita de vino tinto o una cerveza pueden aportarte beneficios, ya que contienen antioxidantes como taninos y polifenoles en el caso del vino y vitamina B en el caso de la cerveza. El problema de fondo es cuando nos pasamos de la raya. Luego se traduce en malestar general, acidez, dolor de cabeza, cansancio, etc.





