El primer instituto de la Comunidad de Madrid que se abastece con geotermia está en Alcalá

Madrid

Guillermo Martínez

Alcalá de Henares, 30 mar (EFE).- El Instituto de Educación Secundaria Complutense de Alcalá de Henares se ha convertido en el primer centro educativo de la Comunidad de Madrid en abastecerse energéticamente a través de un sistema de geotermia que ya ha logrado reducir la factura de la luz de 4.000 a 400 euros.

La intervención, que también ha venido acompañada de la rehabilitación estética del edificio y de un sistema de renovación del aire, ha supuesto una inversión de 5,4 millones de euros, «menos de la mitad de lo que costaría construir otro instituto de estas características», ha explicado a EFE la directora del centro, Ilenia Megías.

La también docente en este instituto ha señalado que fue en el curso 2023-2024 cuando la Comunidad de Madrid les avisó de que formaban parte del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

La Comunidad de Madrid eligió este instituto para llevar a cabo el proyecto dado su antigüedad, pues data de 1978, y la cantidad de alumnado que alberga, un millar de estudiantes entre el turno diurno y nocturno, ha añadido Megías.

Geotermia: energía del subsuelo

Ahora, el Complutense utiliza desde hace unas semanas la energía del subsuelo que llega a la superficie a través de un sistema geotérmico formado por una red de 36 pozos excavados bajo el instituto a una profundidad de 125 metros.

Los pozos están conectados con unas bombas instaladas en el interior del edificio para elevar o reducir la temperatura del agua que discurre por el suelo radiante o refrigerante del centro, según la época del año.

La Comunidad de Madrid ha recalcado que «la geotermia es una energía limpia y renovable que permite el aprovechamiento del calor del interior de la tierra».

En el subsuelo, a partir de unos 15 metros de profundidad, la temperatura permanece estable entre los 15 y los 18 grados independientemente de la época del año y de las condiciones meteorológicas del exterior. Cada 100 metros de profundidad incrementan unos 3 grados esta temperatura constante, han especificado.

En el caso concreto del Complutense, el sistema genera una potencia total instalada frigorífica de 242 kilovatios y calorífica de 310 kilovatios y se combina, al tratarse de un sistema mixto, con una instalación de aerotermia.

Ambos están alimentados con energía solar por paneles fotovoltaicos. Se consigue así «una estructura altamente eficiente, que alarga la vida útil de los equipos y reduce tanto la demanda energética como las emisiones de gases de efecto invernadero», han añadido desde el Ejecutivo regional.

Impacto educativo de la sostenibilidad

El resultado es que estos elementos aportan hasta el 80% de la potencia frigorífica y hasta el 100% de la calorífica que consume el instituto, que únicamente tiene que conectarse a la red eléctrica convencional cuando las condiciones climatológicas son especialmente rigurosas.

«En estos momentos producimos más electricidad de la que consumimos, así que el siguiente paso será poder revertir ese exceso a la red», ha indicado la directora del centro.

Megías ha recalcado que «no hay nada más pedagógico que los alumnos puedan ver de primera mano y de una manera muy práctica cuáles son todos los beneficios de las energías renovables».

En este sentido, en el instituto ya han comenzado a apreciar los beneficios de este sistema energético limpio y renovable: «La primera factura de la luz que nos ha llegado ha sido de 400 euros, cuando antes pagábamos unos 4.000, a los que había que sumar el consumo de gas. Hay que hacer unos pequeños ajustes pero creemos que la factura se seguirá reduciendo», ha finalizado la directora del Complutense.