La Comunidad Autónoma de Cantabria ha reclamado en el pleno del Comité de las Regiones que la prevención, el refuerzo de la atención primaria y la acción de las regiones sean pilares del Plan Europeo de Salud Cardiovascular, según comunicado oficial de la administración regional.
María José Sáenz Urrutia, representante de Cantabria ante la institución europea, ha defendido que «las políticas comunitarias se traduzcan en medidas concretas y eficaces sobre el terreno». En su intervención en el pleno del Comité, ha subrayado el papel «imprescindible» de las regiones para conseguir que esas iniciativas europeas tengan un impacto real en la población.
El rol de las comunidades autónomas
Desde Cantabria se ha puesto énfasis en que las administraciones regionales y locales son fundamentales para ejecutar y adaptar las estrategias de salud cardiovascular diseñadas a nivel europeo. La región ha argumentado que sin el compromiso y la implicación de los territorios, las directrices comunitarias corren el riesgo de quedar en meras declaraciones de intenciones sin traducirse en beneficios tangibles para los ciudadanos.
Prevención y atención primaria como ejes
La intervención de Cantabria ha incidido especialmente en dos áreas clave: la importancia de invertir en prevención de enfermedades cardiovasculares y el fortalecimiento de la atención primaria como nivel asistencial más próximo al ciudadano. Ambos elementos, según la posición regional trasladada al Comité de las Regiones, deben formar parte central de cualquier plan europeo de salud cardiovascular que pretenda ser efectivo.

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