David Otero: «Si sabes hacer lectura de la vida, los ‘fantasmas’ te pueden traer cosas buenas»

David Otero nos recibe en el lanzamiento de su nuevo single: ‘Estrellas y Fantasmas’. Esperamos nuevo álbum y gira en este mismo año

Jose Manuel Roldán y David Otero durante la entrevista

Jose Manuel Roldán: Muchísimas gracias, por sacar este huequecito entre tanta promo con el nuevo single. 

David Otero: Un placer, estoy aquí en mi barrio, o sea que encantado. Mi padre nació aquí, a 500 metros en la calle León, en pleno bombardeo de la guerra civil. Literalmente, en mitad de una noche de bombardeos brutales. Este es el barrio de la familia, así que como en casa.

Sacas nuevo single, comentas que es tu proyecto más humano, pero, realmente hemos visto ya al David Otero en su estado más puro, ¿cuánto más humano puedes ser? 

Cuanto más humano se sea, mejor, la verdad, porque esto no debe tener un límite. El disco tiene un concepto muy divertido, y lo de humano viene metido un poco a posta, porque el disco se va a llamar ‘inteligencia natural’ entonces, es para poner un poco el contraste de lo humano y lo artificial. No es que sea lo más humano de mi, o mi proyecto más humano “humanista” en el aspecto de solidario… no. Es una puntilla divertida para poner el contraste con la inteligencia artificial, lo que está pasando en el mundo. No es un alegato en contra, de lo que está pasando a nivel global con la inteligencia artificial, porque la usamos todo el rato, en cantidad de cosas que no nos damos de cuenta, pero sí es una reflexión sobre cómo están cambiando las cosas.

«El ser natural y humano no debería tener límite»

Portada impresa vivirEdiciones Madrid, marzo 2024

Estrellas y fantasmas…  gente que va y viene… 

..¡Qué a veces somos nosotros las estrellas y los fantasmas! Depende de quién nos vea, cómo nos vea y, qué es lo que interprete de lo que decimos o lo que somos. Es una canción que habla de la esencia de las de las personas, en este caso “yo”. Intentando buscar siempre mostrarme desde mi esencia, y no intentando adoptar ningún tipo de pose, de personalidad, de disfraz que me convierta en algo que no soy. Es complicado, porque en el mundo que vivimos, que es “el mundo del mostrarnos ante los demás”, del comunicar, del contar cosas… 

Se puede caer muy fácilmente en adoptar roles que te pueden ser cómodos para lo que sea, no? Por ejemplo, hay muchos artistas que admiro, que me gustan, que adoptan roles, toman posturas y poses que les quedan bien, y me parece que, porque están dentro de su esencia y tienen la capacidad de mutar…

«Estrellas y fantasmas es una canción que habla de la esencia de las personas»

…Forman parte de su personaje pero está muy ligado a su personalidad, no? 

¡Eso es! Sin embargo, yo, para mí, que es de lo que más hablo, de lo que más cuento, yo… cuanta más esencia soy, cuanto más natural me muestro, cuanto más normal me veo ante las situaciones y, reacciono más natural y más normal, mejor me siento. Ahora, no te digo que mejor resultado tenga, porque eso ya no depende de uno el resultado comercial, de cómo te vayan las cosas, de como si gusta, si no. Pero yo me siento mejor… encima de un escenario, en una entrevista, en camino a una promo, con mis hijos, con mi mujer de fin de semana, con mis padres… ¡sólo! que también es una parte muy importante, de cómo somos en nuestro día a día…  se nos olvida a veces darle valor a la importancia que tienes tú contigo mismo, sólo.

David Otero

«Cuanta más esencia soy, cuanto mas natural me muestro, mejor me siento»

De hecho, hablando de estar solo, contabas que cuando terminabas conciertos, al salir te ibas comiendo una manzana solo por ahí… 

¡Siii! Es increíble lo que dices en una entrevista que luego de repente la gente se lo queda [risas]. Real, real y me gusta mucho, sí, sí. 

[jajaja] ¡Claro! es que dice mucho para lo sencillo que puede ser.  

Sí que es verdad, es una reflexión que para la edad que tenía en ese momento, 22/23 años, cuando empezamos a tener cierto éxito con El Canto del Loco, era algo anormal…. ¿qué le puede pasar a un chaval con éxito, dinero, y aplauso…? por llamarlo de una manera más amable, es que le apetezca salir de los conciertos “de otra forma”.  A mí me gustaba parar un poco esa inercia que te genera, lo que generaba esa banda… Y decir “vale, vale, espera, espera que la realidad esta es de un tiempo muy cortito, en tu día a día no es esta”. 

Solíamos salir Chema y yo. Ninguno de los dos bebíamos, aunque alguna vez nos podíamos tomar una caña, lo que nos gustaba era el paseo cultural. Imagínate: tocábamos en Santiago Compostela. Yo no conocía a Santiago de Compostela, hablaba con Chema después del concierto y le decia, “Santiago de Compostela tiene que ser la hostia, vamos a dar un paseo” y nos íbamos a caminar por ahí, a la catedral, por toda la ciudad… como turistas nocturnos. Durante el día, estábamos currando hasta la prueba de sonido, descansas un rato, luego el concierto… Y al día siguiente salías a las 10:00 de la mañana, tenías que salir en la furgoneta de vuelta a Madrid, para dormir y descansar, no daba tiempo. Vamos, que así encontramos sitios maravillosos, descubrimos España de noche, y es increíble, lo hemos disfrutado muchísimo.

Volvemos a las estrellas y fantasmas, pero ahora otros. ¿Cuál ha sido tu estrella? ¿Cuál te ha guiado a hacer este single? 

Ah, bueno, pues yo soy una persona muy familiar, estoy siempre muy cerca de mi familia. Y sé qué sí, me inspiran mucho a la hora de escribir, y me influye el cómo me puedan ver ellos, y que es lo que puedan sentir a la hora de entender: mis padres, mis hijos, mi mujer, mis hermanos… Cuando estás en el proceso creativo, tal vez ellos sean los que más te influyen, en cómo te ven, son los primeros que escuchan las canciones, son los primeros que te dan feedback. También cuando presentas el proyecto, son los primeros, en que si te pones tonto… te dan un toque, o si haces algo mal, te lo dicen. También Tato Latorre, que es mi socio, mi mano derecha del proyecto y productor, y con el que hago un poco todo, ellos son las estrellas.

«Soy muy familiar, cuando estoy en el proceso creativo son los que más me influyen»

Y, ¿ha habido algún fantasma? o ¿suele haber algún “fantasma” en tus proyectos? 

Sí, sí, hay muchísimos, pero uno es también un poco “fantasma”, muchas veces, eh! Incluso consigo mismo. Hubo una cosa que aprendí hace muchos años con un terapeuta buenísimo que me dijo: “la vida está llena de agresores y agredidos, y todos somos agresores y todos somos agredidos”. Nuestras relaciones personales se forjan entre agresiones propias y ajenas, y como tal, tú a veces eres el fantasma de la vida de otro, y otro es el de tu vida. Y si sabes hacer una lectura interesante de la vida, muchas veces esos fantasmas te traen cosas buenas, te dan lecciones, te enseñan y aprendes. 

He tenido una profesora de voz con la que estudié 8 años, que cada vez que tenía un problema me decía, ¡Felicidades!. Yo decía, “pero por favor, que tengo un problema, que estoy triste”, y ella: ¡Que te están haciendo un regalo! venga a trabajar, enhorabuena…  y decías tú…  a ver… 

Si es verdad que luego hay dramas y traumas que no, pero cuando son cosas de la vida que eres capaz de sacarle el lado positivo, o enfocar, encaminar y enfrentarte a ellas con miedo, porque te enfrentas a las cosas de la vida con miedo, intentar sacar lo bueno es cojonudo. Siempre quitando, por supuesto, el extremo: los traumas, los accidentes y lo que no se le desea a nadie, que también los hay y esos son muy difíciles de enlazar como aprendizajes. Pero las relaciones personales con gente que te ha hecho una, o que me han rechazado en no sé dónde o tal, mi profe de voz siempre me decía ¡Felicidades!, te han rechazado en no sé qué qué bueno, no?

¡Te rompía! 

Sí, “esto te va a hacer crecer un montón y te va a enseñar, ya verás que vas a sacar un montón” y luego es verdad, pasan los años y dices tú, joder… pues igual si me hubiera pasado por ahí, no hubiera llegado a este otro sitio…. Las peculiaridades de la de la vida y de las relaciones personales.

De hecho, también, hay artistas, hay personas, por ejemplo, el otro día estuvimos hablando con también con Jorge de Maldita Nerea y hablábamos, oye… 

…Amigo, compañero.

Hablaba de las peculiaridades que no vemos detrás de los de los artistas, ya sea estudios, intereses, hobbies y demás ¿cuál sería, en la actualidad, tu lado más friki? 

¡Golf! Sí, sí, un friki. De hecho llevo una gorra de una marca de golf, aunque no lo parezca, me la han regalado unos chicos de aquí, españoles, que están haciendo su propia ropa. Es un deporte que me apasiona por lo técnico y lo complicado que es, y lo friki. Soy consciente de que hay mucha gente que no lo entiende, y que tal… pero a mi me encanta. 

¡La superación de uno mismo! 

Es un deporte súper solitario. A mí me encanta estar mucho solo, me gusta mucho entrenar, un entrenamiento sólo y super técnico. Tengo mi profe, por supuesto, Álvaro Noblejas, que es el mejor profe de España, pero haces mucho entrenamiento solo, y durante mucho tiempo. Hay una cosa muy interesante del golf: que tú no te ves haciendo el swing, no sabes lo que estás haciendo, es todo imaginación, tienes que estar inventando todo el rato tu movimiento, es como aprender un idioma. Además es muy complicado, y tardas un año o un año y pico a empezar a entenderlo, es tan complejo y tan amplio que es brutal.

¡Te tengo que preguntar al hándicap! 

Hándicap 10

…Hos**** 

¡Sí, sí! [risas] Hándicap 10, que ya es… ¡estoy en primera!

Llevo muy poco, es un caso raro en tan poco tiempo jugando al golf. A mí me encantaría llegar a hándicap 6 o 7, pero ahora que ya he empezado, es como una curva exponencial, mucho más difícil.

 Y luego también la dedicación, pasar de una púa a un palo… 

No, pero tiene mucho que ver con la música, o sea, es un deporte súper técnico, mucha motricidad fina. Muy de equilibrio, muy de ritmo, entonces tiene que ver con la música, no? El swing, de hecho, suena…

¿Es una armonía? 

Es un ritmo, dependiendo de cada golpe de golf, si es más corto, más largo, el swing diferente, varia su sonido y todos tienen su tempo.

Estoy de acuerdo. Pues sentirse a gusto con uno mismo, que es algo muy complicado, estamos llenos de comparaciones, me encantaría que viviésemos en un mundo donde no nos comparemos tanto con los demás, con los números, con lo físico, con lo intelectual… vivir a gusto contigo mismo y ser capaz de decir, “pues lo que soy es lo que soy, y lo que tengo es lo que tengo, y muchas veces tengo mucho más de lo que necesito”, también intentar hacer esa limpieza vital.

Yo he entrado este año en un momento de deshacerme un montón de cosas, que tenía ahí y no utilizaba, pensaba… esto le puede venir bien a alguien. Tenía muchas guitarras, tengo muchas guitarras todavía, pero ha habido varias que he vendido este año como diciendo, “tengo esta guitarra que no la uso y puede usarla alguien que le pueda venir muy bien”, ¿por qué coño la tengo? ¿la voy a usar en estos próximos dos años? Seguramente no la coja, siempre son tres la que suelo utilizar. Te digo que me he quedado con mucha salud, que tengo una barbaridad de guitarras, que es mi profesión, es a lo que más tiempo dedico en mi vida y tengo muchas, “overbooking”. Además, he buscado de forma concreta, que no quiera comprarla para revenderla, si no que la quiera para utilizarla, que le valga de motivación.

» Para mi vivir, es vivir a gusto contigo mismo y ser capaz de decir, pues lo que soy es lo que soy, y lo que tengo es lo que tengo, y muchas veces tengo mucho más de lo que necesito»

¿La guitarra tiene la magia de David Otero? 

La magia tiene que ponerla cada uno la suya [risas]. De donde venga no cuenta. Es que comprar una guitarra “nueva” es una motivación brutal, yo lo he vivido muchas veces.

Uno de nuestros lemas es “acuérdate de vivir” 

Leo unas frases tuyas, “vivimos en una sociedad de nuestro cautiverio digital o real. El mundo digital invade nuestra asistencia, anulando la parte más humana” ¿A tí no te da la sensación también de que nos olvidamos de vivir, que pasamos por encima del tiempo?  

Que vivimos de otra manera es… vamos, es algo que es una realidad que ha venido, y yo creo que es para quedarse.

Somos de la misma quinta, 80/81, nosotros hemos vivido otra historia, yo he mandado cartas, una vez cada mes, cada mes y medio, con mis amigos de la playa… con un par de fotos. Nuestro impacto de comunicación con la gente, que igual no teníamos tan cerca en el día a día, era muy poco al año, muy leve: una carta, una llamada de teléfono y poco más… Y de nuestra generación, que nosotros lo hemos vivido en la adolescencia, a hoy en día, la cantidad de información que recibimos y enviamos que tenemos que procesar, nos afecta a nivel emocional, social… es brutal. 

 

«Con las Redes Sociales la cantidad de información que recibimos y enviamos que tenemos que procesar, nos afecta a nivel emocional, social, es brutal»

Entonces, yo creo que ha sido en muy poco tiempo en el que hemos cambiado de forma de vivir, a nivel de comunicación y los seres humanos somos comunicación pura y dura. Nos dedicamos más a comunicarnos que a cualquier otra cosa en el día: a hablar, a mirarnos, a sonreírnos, a follar… la comunicación es lo que más hacemos. El cómo ha cambiado eso y, como ha entrado el mundo digital para acelerar toda nuestra parte de evolución tan rápida, yo creo que ha hecho, puede confundirnos a la hora de saber quién somos, cómo somos, cómo nos sentimos. 

«A veces nos sentimos como nos dice la gente que nos tenemos que sentir, porque ‘leemos que…’ y eso es peligroso«

A veces nos sentimos como nos dice la gente que nos tenemos que sentir, porque “leemos que…” y eso es peligroso. Por eso hablo de la esencia, en la canción de Estrellas y Fantasmas, creo que hago un ejercicio distinto, por ejemplo, yo me desinstalé Twitter, tengo mi cuenta ahí activa, pero no lo tengo en móvil. Y en Instagram, tengo mis métricas y si estoy más de más de 1 hora al día, me quito. Facebook es como si no existiese para mí, pues no lo miro. Sin embargo, Whatsapp ocupa mucho tiempo en mi día a día, es comunicación constante. Tenemos que resolver muchas cosas, que si la promo, que si los niños, que si tal el grupo del colegio… Si echamos la vista atrás, hace más de 20 años que fue cuando entraron los primeros móviles, los jóvenes éramos nosotros, esa comunicación era muy, muy distinta. Era ir a buscar a un colega casa y llamarle al telefonillo, ¿bajas? Sí, bajo bajo. [risas] Ese era un poco forma de comunicarnos en los que vivíamos en aquella época.

Sí, la primera que se ponía era la madre [risas] 

¿Está fulanito? Oye, jugamos al fútbol, ¡venga! Y te ibas a tal… Yo lo que creo es que todo ha pasado muy rápido, y que el impacto es muy potente, todavía estamos muy cerca de la foto para entender bien cómo nos afecta. Y hay una reflexión que me pregunto a mí mismo, muchas veces: dentro de 15/20/30 años, ¿pensaremos en este momento de la historia como un desfase? 

Yo recuerdo, por ejemplo, cuando era muy pequeño, que iba en un avión con mi padre, porque trabajaba en una aerolínea, y el pasajero que iba a mi lado iba fumando. Yo, con 5 años, y el de al lado: “¡Hombre, qué niño más mono!” echándose un piti. Ahora miras hacia atrás y dices: ¡tú! ¡qué locura!

Estábamos locos. ¿Pasará eso dentro de 30 años? Cuando vivamos en ese mundo y nos digan, “¿¡estábais todo el día con el móvil!?, Estábais locos, ¿dormíais con el móvil al lado de la mesilla? Estábais locos”, no sabemos qué pasará… 

Si mañana te dicen que surge un cáncer por esto o lo que sea… 

Los vídeos con los móviles. ¿Ahora yo qué sé que va a pasar? Pero en esos momentos no sabías si era algo malo, ya podemos tener conciencia. La sobreexposición a la tecnología, a las pantallas en los niños pequeños, ya por fin, nos estamos dando cuenta de que a los pequeños no se les puede dar pantalla ilimitada, afecta en su desarrollo cognitivo. Pues tío, no era tan difícil darse cuenta de eso, es tener un poco de sentido común, pues lógicamente, si el niño estaba percibiendo impactos visuales constantes de felicidad y de tal, pues no va a desarrollar otras partes de su ser que son fundamentales, como caerse, como pelearse, porque también es parte de su desarrollo, o como de establecer conexión social con otro niño y hablar.

«Ya podemos tener conciencia de que la sobreexposición a la tecnología, o a las pantallas, a los niños pequeños les afecta en su desarrollo cognitivo»

Volviendo a la forma de vida que tenemos: vamos tan rápido que pasamos por encima de la vida. Haciendo la entrevista, digo, “es que las canciones de David se cantan”, es decir, otras se van tararean, se pasan más por encima… las tuyas se cantan y se bailan. ¿No es verdad? 

[risas] Verdad, es brutal. Pero bueno, no lo pienso mucho. Yo qué sé… que te manden un vídeo con la canción que ha salido hace una semana, cantándola y tocándola… *****. Wow, no lo hago para eso, ¡eh! Es decir, yo no hago música para intentar gustar a nadie. O sea, que si luego gusta fenomenal. Intento vivir de una manera súper íntima, y de que me guste a mí disfrutar el proceso, me parece que es clave. Habrá gente a la que le encante hacer canciones para otra cosa, porque a la gente les gusta ahora ese tipo de música… pues genial, pero yo lo hago para mí.

«Me mola que una canción le llegue a alguien, que le acompañe en un momento de su vida»

Álbum en nada, para antes de verano, ¿qué nos puedes adelantar? 

El otro día grabé la última voz del disco, que me quedaba una canción por acabar de retocar un par de cosas de la letra y que ha participado mucha gente muy guay. No es un disco de colaboraciones, no hay ni una colaboración, pero ha participado mucha gente muy guay, tanto ayudándome a perfilar las canciones como a darle la última vuelta de tuerca… Funambulista, Beli Basarte, Leroy Sánchez, que son amigos compositores con los que compartimos muchas creaciones, y siempre les llamo: “oye, tengo esta canción para terminar, ¿cómo ves este estribillo? ¿cómo ves esta estrofa?” La verdad es que me han ayudado un montón a darle ese pequeño barniz final a los temas, y por supuesto, Tato Latorre…

Te iba a preguntar por él, ¿cúal has sido su participación, cómo ha sido tu trabajo con él? 

Tato Latorre es brutal. Y es mi… vamos, mi pie derecho, y es el izquierdo para caminar juntos, ¿sabes? Estuvimos en casa celebrando que la salida de la canción había sido muy buena, que las profecías son buenas, y que parece que va a ser un buen año, la acogida es muy buena… 

Luego hay, hay mucha más gente: está mi mujer, que es mi manager, y es la que lleva un poco la dirección del proyecto, está María Carbonero, que lleva la parte de comunicación, está Altafonte que es la parte discográfica… y luego está mi banda, que es con la que hemos creado juntos, tocando a la vez este disco, que son Manolo Mejías al bajo, Carlos Gamón en batería y Maite González a los teclados. Somos los cuatro, yo considero que tengo un grupo de música, tengo un concepto de grupo.

«Yo considero que tengo un grupo de música, tengo un concepto de grupo»

¿Y hay ganas de gira? 

Sí, sí, de hecho ,ya tenemos concierto un dentro de muy poquito, y tenemos bastantes por delante. Acabamos el año presentando el disco en Madrid y Barcelona, en Barcelona el día 15 de noviembre en la Sala Apolo II, y en Madrid en la sala del Wizink, el día 16 de noviembre.

Pues nos haremos eco de ellos, y ahora ya para para despedirnos, como te comentaba antes, nos leen gran parte del territorio nacional, aunque tenemos periódicos, en Madrid, en Ciudad Real, en Andalucía… ¿Qué mensaje te apetece mandar a los proyectores y lectoras? 

¡Que lean más papel!

No, no… ¡Pero un mensaje tuyo, nuestro no! [risas] 

Pero sí, más papel y menos pantalla, que mola de repente olvidarte de la pantalla. ¡Al final eso me lo digo a mí mismo, eh! Tampoco lo estoy mandando así a lo loco, leer es bueno. Aunque no soy mucho de dar mensajes o consejos a nadie, que cada uno haga lo que le dé la gana.

«No soy mucho de dar mensajes o consejos a nadie, que cada uno haga lo que le dé la gana»

Oye, pues David, que tengas mucho éxito. Esperamos ansiosos ese disco. 

Muchas gracias, muy divertida.