La Estación Depuradora de Castellón inicia una nueva etapa de transformación con una inversión de 17,8 millones de euros hasta 2030 para modernizar sus instalaciones y reducir su impacto ambiental. El proyecto se desarrolla en colaboración con Facsa y contempla cuatro ejes estratégicos de mejora.
Cuatro pilares de modernización
La inversión se estructurada en torno a objetivos concretos para mejorar los servicios de saneamiento y tratamiento de aguas en la ciudad:
- Más innovación y eficiencia energética en los procesos de depuración
- Más aprovechamiento y reutilización del agua tratada
- Más tecnología para anticiparse a las necesidades de la ciudad
- Una red de saneamiento mejor preparada ante lluvias intensas
Digitalización y sostenibilidad
La modernización de la Estación Depuradora busca impulsar la digitalización de sus instalaciones para optimizar procesos y anticipar necesidades futuras. Según el comunicado de Castellón, la iniciativa también persigue fortalecer la resiliencia del sistema de saneamiento frente a eventos climáticos adversos, especialmente ante episodios de precipitaciones intensas que pueden afectar a la infraestructura.
Esta transformación responde a la necesidad de adaptar la gestión del agua a los desafíos de sostenibilidad ambiental y eficiencia operativa que demanda la ciudad de Castellón en el horizonte de 2030.

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