La Comunidad de Madrid reabrirá a principios de 2027 la carretera M-305 entre Aranjuez y Seseña

Los trabajos avanzan con carácter de emergencia tras los daños ocasionados por una acequia en septiembre, con una inversión de 3,7 millones de euros

Madrid
Trabajos de construcción del nuevo puente de la carretera M-305 en Aranjuez

La Comunidad de Madrid reabrirá a comienzos de 2027 la carretera M-305 que conecta los municipios de Aranjuez y Seseña, tras permanecer interrumpida desde la primera semana de septiembre por los daños provocados por una acequia de la Confederación Hidrográfica del Tajo. Según la nota de prensa recibida, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructura, Jorge Rodrigo, ha visitado hoy los trabajos que avanzan a buen ritmo y se ejecutan con carácter de emergencia para garantizar la seguridad de los conductores y restablecer la circulación lo antes posible.

Inversión de 3,7 millones de euros

Las actuaciones que se están llevando a cabo contemplan una inversión de 3,7 millones de euros, englobando tanto la demolición del puente dañado, ya finalizada, como la construcción del nuevo puente. Tal y como indica la Comunidad de Madrid en su comunicado, «ya han comenzado las labores de cimentación de la nueva vía, con la perforación de los 72 pilotes previstos».

El consejero ha detallado los avances de las obras realizadas en el punto kilométrico 0,800 de la M-305, destacando que se ha optado por un novedoso diseño constructivo que mejorará significativamente la durabilidad e funcionalidad de la infraestructura viaria.

Nuevo diseño sin juntas ni apoyos tradicionales

Una de las características más relevantes del proyecto es el diseño innovador del nuevo puente. Según la nota de prensa, se ha optado por «un novedoso diseño, sin juntas ni apoyos tradicionales, que permitirá reducir el riesgo de futuras filtraciones de agua, disminuir el coste de mantenimiento y mejorar la vida útil de la carretera».

Esta solución técnica representa un avance importante en la ingeniería de carreteras, ya que los puentes tradicionales con juntas de dilatación y apoyos convencionales suelen ser puntos vulnerables por donde penetra el agua y la humedad, causando deterioro prematuro de las estructuras. El nuevo diseño, al eliminar estos elementos, proporciona una mayor estanqueidad y durabilidad, reduciendo así los costes de mantenimiento a largo plazo.

Preservación del patrimonio histórico

Teniendo en cuenta el carácter histórico del antiguo puente que ha desaparecido, la actuación se ha coordinado cuidadosamente con arqueólogos de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid. Según el comunicado oficial, la intervención ha contemplado «preservar y poner en valor el pretil de la anterior infraestructura», demostrando la preocupación por mantener la memoria histórica de esta importante conexión viaria entre Aranjuez y Seseña.

Desvíos provisionales y nueva rotonda

Durante el desarrollo de los trabajos, la Dirección General de Carreteras ha establecido desvíos provisionales para minimizar las afecciones al tráfico. Los conductores deben seguir las indicaciones hacia la M-307 en sentido Ciempozuelos y la A-4 Madrid-Córdoba, en función de su destino.

Una medida especialmente importante es la habilitación de una rotonda de nueva construcción que facilita los desplazamientos de los conductores que viajan hacia la capital. Tal y como ha explicado el consejero Rodrigo, «esta solución permite reducir hasta en 15 kilómetros la ruta que deben realizar para reincorporarse al tramo en funcionamiento de la M-305».

Esta infraestructura provisional demuestra la capacidad de adaptación de las administraciones ante situaciones de emergencia, buscando minimizar el impacto en la movilidad de los ciudadanos mientras se ejecutan las obras de reconstrucción del puente.

Carácter de emergencia de los trabajos

La Comunidad de Madrid ha priorizado la ejecución de estos trabajos con carácter de emergencia, consciente de la importancia de la M-305 como eje de comunicación entre Aranjuez, un municipio emblemático de la región madrileña, y Seseña, en Castilla-La Mancha. Esta carretera es fundamental para la conexión entre ambas localidades y para el tráfico que conecta la capital con el sur de la región.

El consejero Jorge Rodrigo ha enfatizado que los trabajos avanzan «a buen ritmo» bajo esta modalidad de emergencia, garantizando que «la seguridad de los conductores y el restablecimiento de la circulación» se produce «lo antes posible».

Cronograma de reapertura

Según la información proporcionada por la Comunidad de Madrid, la previsión es que la M-305 vuelva a estar operativa a principios de 2027. Aunque faltan algunos meses para esta fecha, el avance actual de los trabajos, especialmente con la finalización de la demolición y el inicio de las labores de cimentación, sugiere que el cronograma se mantiene dentro de los plazos previstos.

La reapertura de esta importante vía de comunicación será un hito significativo para la movilidad en la zona, permitiendo que miles de conductores que dependen de esta carretera para sus desplazamientos diarios puedan recuperar una ruta más directa y eficiente.

Impacto en la movilidad regional

La M-305 es un eje viario de importancia estratégica para la región de Madrid y sus conexiones con Castilla-La Mancha. Su interrupción desde septiembre ha obligado a los usuarios a realizar rutas alternativas significativamente más largas, afectando no solo a los conductores particulares sino también al transporte de mercancías y a la actividad económica de ambas localidades.

Con la reapertura prevista para principios de 2027, la Comunidad de Madrid no solo restaurará la conectividad entre Aranjuez y Seseña, sino que lo hará con una infraestructura mejorada que garantizará mayor durabilidad y menores costes de mantenimiento en el futuro.

Contenido elaborado con apoyo de IA a partir de fuentes verificadas.