El Parque de la Naturaleza de Cabárceno, gestionado por Cantur, ha acogido los primeros ensayos con tortugas de espuelas africanas para colaborar en una investigación de la Universidad de Cantabria (UC) dirigida a mejorar la interpretación de rastros fósiles de hace 250 millones de años.
Los ensayos se centran en estudiar cómo caminan estas tortugas con el objetivo de generar datos que permitan a los investigadores comprender mejor los patrones de movimiento de animales extintos, cuyos rastros han quedado preservados en formaciones geológicas antiguamente.
Propósito de la colaboración
El trabajo conjunto entre la instalación de Cabárceno y la UC busca establecer una metodología científica que vincule el comportamiento locomotor de especies actuales con la interpretación de icnitas —huellas fósiles— dejadas por vertebrados hace millones de años. La información recopilada en estos ensayos permitirá a los paleontólogos reconstruir con mayor precisión cómo se desplazaban estos animales prehistóricos.
La elección de las tortugas de espuelas africanas responde a que estas especies, por su fisiología y forma de locomoción, representan modelos biológicos válidos para extraer conclusiones aplicables al estudio de rastros paleozoicos, especialmente del período que data de hace 250 millones de años, durante la era Paleozoica.
Relevancia del estudio paleontológico
Esta investigación contribuye al campo de la paleoicnología, disciplina que estudia las huellas, pistas y rastros fósiles dejados por animales extintos. Comprender cómo se formaron estos registros es fundamental para reconstruir los ecosistemas antiguos, el comportamiento de los organismos que los habitaban y las condiciones ambientales de épocas remotas.

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