
Prado 30 se rehabilita para acoger un espacio cultural y un centro de salud.
La vicealcaldesa Inma Sanz ha visitado las obras que transforman Prado 30 en un equipamiento público con doble uso cultural y sanitario. Los trabajos de consolidación y adecuación se ejecutan de forma conjunta entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid y cuentan con un presupuesto global de 7,4 millones de euros.
Avance de las obras y financiación.
Las obras se desarrollan en dos fases paralelas que incluyen la consolidación estructural y la adecuación de los espacios para los futuros equipamientos. La primera fase comenzó en mayo y dispone de un presupuesto de 3,9 millones de euros financiados en un 48 por ciento por el Ayuntamiento y en un 52 por ciento por la Comunidad de Madrid. Esa intervención contempla refuerzos de cimentación, mejoras de accesibilidad y evacuación, restauración de fachadas protegidas y la demolición de elementos interiores para dejar el edificio en bruto. La segunda fase, con una inversión de 3,5 millones de euros financiada íntegramente por el Ayuntamiento, se centra en el ala norte orientada al paseo del Prado para su uso como espacio cultural.
Distribución y usos previstos del espacio cultural.
El ala destinada a espacio cultural incluye en semisótano entradas accesibles, dos aulas polivalentes, un aseo, cuartos de instalaciones y un patio exterior de mantenimiento. En la planta baja se situarán el acceso principal desde el paseo del Prado, la recepción, la sala de exposiciones, zonas administrativas y aseos, además de una salida de evacuación al norte. La planta primera albergará un salón de actos, almacén y aseos, mientras que la segunda planta contará con aulas para actividades deportivas con vestuarios. Las plantas tercera y cuarta ofrecerán talleres, espacios diáfanos para actividades y una sala de estudio, con zonas de instalaciones y accesos a terrazas de mantenimiento.
Colaboración entre administraciones para la puesta en uso.
El Ayuntamiento recuperó el edificio y acordó una cesión parcial a la Comunidad de Madrid para la implantación del centro de salud, mientras que el Consistorio destinará la otra parte al espacio cultural. Para facilitar los proyectos se aprobó una mutación demanial subjetiva sin transferencia de titularidad y se adscribió el inmueble al distrito Centro. Los servicios técnicos valoraron la complejidad de la intervención, que requiere refuerzos estructurales y ampliación, y por motivos de eficiencia el Ayuntamiento asumió las obras estructurales para que después ambas administraciones ejecuten sus dotaciones, según el Ayuntamiento de Madrid.