
El Gobierno de Cantabria ha ejecutado una actuación de refuerzo en la protección del sistema dunar de Canallave mediante la instalación de un cierre perimetral destinado a la recuperación y conservación de este espacio natural.
La intervención responde a la necesidad de proteger este frágil ecosistema dunar de los impactos derivados del uso recreativo y del acceso no controlado de visitantes. El cierre perimetral actúa como barrera física que limita la circulación y el pisoteo en las zonas más sensibles del sistema.
Mejora paisajística e integración ambiental
La actuación ejecutada se completa con la plantación de arbolado y arbusto para mejorar la integración paisajística del área y generar zonas de sombra en los aparcamientos anejos a las playas. Esta medida complementaria contribuye a aumentar la calidad del espacio y ofrecer condiciones más confortables para los usuarios.
Las plantaciones no solo cumplen una función estética, sino que refuerzan la estabilidad del sistema dunar y crean un amortiguador natural entre las áreas de aparcamiento y los espacios naturales protegidos.
Objetivos de recuperación y sostenibilidad
Esta intervención forma parte de la estrategia de la administración autonómica por garantizar la sostenibilidad de los espacios litorales de Cantabria. El refuerzo de la protección dunar de Canallave busca recuperar la funcionalidad ecológica de este ecosistema y asegurar su conservación para generaciones futuras.
El proyecto combina medidas de contención física con actuaciones de restauración ambiental, creando un modelo integral de gestión que compatibiliza el uso público con la protección del patrimonio natural. La iniciativa refleja el compromiso del Gobierno de Cantabria con la preservación de sus recursos costeros y la educación ambiental de visitantes y residentes.
