Madrid, 17 may (EFE).- El Congreso y el Senado han instado al Gobierno a fomentar la educación para evitar la adicción y el «uso problemático» de las redes sociales y sus efectos negativos, prestando especial atención a los más de 600.000 adolescentes que podrían realizar un uso abusivo de ellas, según datos de Unicef.
Esta proposición no de ley, presentada por el Grupo Socialista este martes, ha sido aprobada de forma unánime en la Comisión Mixta para el Estudio de los Problemas de las Adicciones con los votos favorables de todos los partidos, que pretenden potenciar el «lado más positivo» de las redes y hacer de ellas un «instrumento útil».
La iniciativa liderada por la diputada socialista, Uxía Tizón, pretende poner en marcha acciones en centros educativos y laborales para concienciar sobre los peligros de las redes sociales, potenciar sus efectos positivos e instar a la detección precoz del uso abusivo.
Entre los síntomas del uso problemático de la redes, Tizón ha destacado la dependencia psicológica de reconocimiento en base a los «me gusta», el aislamiento social, la necesidad de sentir emociones fuertes constantemente, la inestabilidad emocional o el bajo rendimiento laboral y escolar.
Además, la diputada socialista ha señalado que las redes entrañan otros peligros como el ciberacoso, la discriminación, la extorsión sexual o el acceso a contenidos inadecuados para su edad.
Además, para combatir el uso excesivo y el alto grado de interferencia que las redes sociales tienen en el día a día de miles de personas, el PP ha solicitado que el Gobierno desarrolle estudios y encuestas sobre la adicción a las redes sociales y su impacto.
El senador popular, Bienvenido de Arriba, también ha instado a que se incluya la detección precoz del uso abusivo de las redes en la Estrategia de Salud Mental (2022-2026).
Igualmente, en la comisión de este martes Unidas Podemos ha retirado la iniciativa en la que pretendía «introducir advertencias sanitarias en el etiquetado de las bebidas alcohólicas con énfasis en la asociación de su consumo abusivo con el riesgo de padecer cáncer».
Una decisión que ha sido criticada por Vox, cuyo diputado Juan Luis Steegmann ha acusado a la formación morada de retirar la propuesta para «no oponerse a los vinateros» de cara a las elecciones de Andalucía.