Madrid, a la expectativa del primer Orgullo presencial tras la pandemia

La ciudad de Madrid acoge durante esta semana las fiestas del Orgullo (MADO 2021), cuyo acto central será la manifestación del sábado 3, con presencia de público por primera vez tras la pandemia de la covid-19 y con la expectativa de un impacto económico inferior que en años anteriores

La ciudad de Madrid acoge durante esta semana las fiestas del Orgullo (MADO 2021), cuyo acto central será la manifestación del sábado 3, con presencia de público por primera vez tras la pandemia de la covid-19 y con la expectativa de un impacto económico inferior que en años anteriores.

Según datos aportados a Efe por el Área de Gobierno de Economía, Innovación y Empleo del Ayuntamiento de Madrid, este año se prevé recibir en la ciudad alrededor de 115.000 asistentes, un 50 % menos respecto a años anteriores.

El impacto económico estimado es de 50 millones de euros, frente a los 160 millones de 2019, como consecuencia de la reducción del turismo extranjero: este año, el 74 % serán turistas madrileños, un 15 % del resto de España, y un 11 % de otros países, calcula el área que dirige Miguel Ángel Redondo (Cs).

Antes del inicio de la pandemia, señala el Ayuntamiento, los extranjeros se quedaban entre 3 y 4 días de estancia en la ciudad durante el Orgullo y su promedio de gasto era de 160 euros al día.

Los madrileños asistían al evento 2 días, con una media de gasto de 50 euros, mientras que el resto de españoles pernoctaban 3 días y un promedio de 125 euros.

Por su parte, según ha asegurado a Efe la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid (AEHM), aún no existen estimaciones concretas sobre la ocupación hotelera que asumirá en este año la ciudad como consecuencia de la pandemia.

Sin embargo, fuentes de la Asociación de Vecinos de Chueca han asegurado a Efe que los cálculos que realiza la administración y la propia organización del MADO 2021 «no se corresponden a la realidad» y cifran únicamente en 24 millones de euros el impacto económico anual de este evento en la ciudad.

Asimismo, denuncian que las fiestas y eventos que celebran en el barrio de Chueca durante la semana del Orgullo acaban suponiendo un perjuicio económico a la administración pública por el gasto adicional en limpieza y seguridad que conlleva, y que son los empresarios y las organizaciones del MADO quienes acaban reportando todos los beneficios económicos de la celebración.

«Los derechos humanos no pueden convertirse en un negocio. Por supuesto, estamos totalmente a favor de la reivindicación política, pero las fiestas acaban siendo un agravio a la calidad de vida de los vecinos», aseguran las mismas fuentes.

En este sentido, han mostrado a Efe su preocupación por las posibles aglomeraciones que pueden producirse en los próximos días y su posible impacto en el número de contagios de coronavirus.

El acto central de las fiestas del orgullo será la manifestación del sábado 3, que comenzará a las 20.00 horas en glorieta de Carlos V y finalizará a las 23.00 horas en la plaza de Colón.

No habrá carrozas ni escenarios, y el aforo máximo permitido será de 25.000 personas, que deberán guardar una distancia de seguridad interpersonal de 1,5 metros y llevar obligatoriamente mascarilla, según informó el pasado martes la Delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid.

Menos festiva y más política que en años anteriores, la manifestación estará encabezada por una pancarta -tras la que irán activistas y personas del tercer sector pero no políticos con el lema «Los derechos humanos no se negocian, se legislan-: ley integral trans ya».

En una segunda pancarta se leerá «ni un paso atrás» como condena a los discursos de odio y a la acción de la ultraderecha y en una tercera se recordará a las personas enfermas de VIH.

El Ayuntamiento de Madrid podrá solicitar, si lo considerase necesario, la ayuda de efectivos adicionales para preservar la seguridad de los asistentes, tal y como se hizo durante las últimas fiestas de San Isidro.

Fuente: © EFE 2021