Madrid, 22 ene (EFE).- La librería Tipos Infames, uno de los espacios culturales de referencia del barrio madrileño de Malasaña, bajará la persiana tras quince años de actividad, una decisión que sus responsables atribuyen a la “gentrificación”, el encarecimiento de los alquileres y la transformación del entorno urbano que, según señalan, hace inviable mantener su proyecto cultural.
En declaraciones a EFE, Alfonso Tordesillas, uno de los tres socios de la librería junto a Gonzalo Queipo Lisón y Francisco Llorca, explica que el cierre es el resultado de “un cúmulo de factores” que se arrastran desde hace años y que se han agravado con los cambios en el barrio.
“No vamos a adaptarnos al barrio”, afirma, al considerar que modificar el modelo del negocio para ajustarse a nuevas demandas supondría renunciar a la filosofía con la que nació el proyecto.
Tordesillas señala que la precariedad es una constante en el sector cultural y que Tipos Infames ha vivido siempre “tirando Y subsistiendo”, hasta que la suma de presiones ha hecho inviable la continuidad.
Aun así, subraya que el balance personal y profesional es positivo: “Nada es eterno”, resume, tras definir la experiencia como “maravillosa” por haber podido compartir durante años una forma de entender la literatura y la cultura.
Fundada en 2010, en plena crisis económica, la librería apostó desde el inicio por un catálogo especializado y por convertirse en un espacio híbrido de encuentro cultural, con presentaciones, música y actividades, sin relegar el libro a un segundo plano.
A juicio de su dueño, ese modelo demostró que “se pueden abrir librerías de distinto tipo” y fue inspiración para otros proyectos similares que llegaron después.
El anuncio del cierre, previsto para mediados de febrero, ha generado numerosas reacciones en el ámbito cultural, como es el caso del editor Enrique Redel, de Impedimenta, que ha lamentado la desaparición de un espacio que considera “un símbolo” y “cabeza de lanza” de un modelo de librería que marcó a toda una generación, y reclamó un mayor cuidado público de las industrias culturales.
Asimismo, Redel ha enmarcado el cierre en un contexto más amplio de falta de protección a la cultura: “En otros países hay un cuidado real de las industrias culturales, con fiscalidad específica y límites a los alquileres. Aquí se las deja a merced del mercado”.
Escritores, cineastas, periodistas y profesionales de distintos sectores han expresado públicamente su pesar por la desaparición de la librería, entre ellos Álex de la Iglesia, Jorge Carrión, Lorenzo Silva, Miqui Otero o María Hervás, que han destacado el papel de Tipos Infames como espacio de encuentro y dinamización cultural en Madrid.
El debate también ha saltado al terreno político, ya que el concejal de Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital Eduardo Rubiño ha advertido en redes sociales que “si el modelo de ciudad expulsa librerías o escuelas de música en favor de la turistificación, es que está radicalmente mal”, mientras que el PSOE ha señalado que se trata de “otra víctima de un modelo de ciudad que prefiere turistas a vecinos.”.
Desde Tipos Infames, sus responsables agradecen las muestras de apoyo recibidas y aseguran que afrontan la despedida “tristes, pero satisfechos”, con la intención de mantener abiertas las puertas hasta el último día para seguir recomendando libros y despidiéndose de sus lectores.
La librería se despide sin actos grandilocuentes, confiando en que el legado de estos quince años perdure en quienes la hicieron suya y en la idea de que la cultura de proximidad sigue siendo necesaria, incluso cuando las persianas se bajan.