La Alasita infantil de Bolivia muestra la cultura y gastronomía andina en miniatura

Un niño aimara participa en la 'Ch'iti feria' este miércoles, en La Paz (Bolivia). Los niños celebraron la Alasita, la festividad patrimonial de la miniatura en Bolivia, con la 'Ch'iti feria', que significa 'pequeño' en aimara, donde ellos ofrecieron en sus pequeños quioscos artesanías y platos típicos hechos con sus propias manos. EFE/Luis Gandarillas

La Paz, 4 feb (EFE).- Los niños celebraron este miércoles la Alasita, la festividad patrimonial de la miniatura en Bolivia, con la ‘Ch’iti feria’, que significa ‘pequeño’ en aimara, donde ellos ofrecieron en sus pequeños quioscos artesanías y platos típicos hechos con sus propias manos.

Una niña vestida de chola paceña participa en la 'Ch'iti feria' este miércoles, en La Paz (Bolivia). Los niños celebraron la Alasita, la festividad patrimonial de la miniatura en Bolivia, con la 'Ch'iti feria', que significa 'pequeño' en aimara, donde ellos ofrecieron en sus pequeños quioscos artesanías y platos típicos hechos con sus propias manos. EFE/Luis Gandarillas

Los pequeños artesanos y cocineros instalaron sus puestos con ayuda de sus padres en la entrada de la feria en la ciudad de La Paz.

Una niña participa en la 'Ch'iti feria' este miércoles, en La Paz (Bolivia). Los niños celebraron la Alasita, la festividad patrimonial de la miniatura en Bolivia, con la 'Ch'iti feria', que significa 'pequeño' en aimara, donde ellos ofrecieron en sus pequeños quioscos artesanías y platos típicos hechos con sus propias manos. EFE/Luis Gandarillas

La secretaria ejecutiva de la Federación Nacional de Artesanos Expositores (Fenaena), Candelaria Vargas, dijo a EFE que cada años «la ‘Ch’iti feria’ crece en La Paz» con la participación de los hijos de los afiliados a la Alasita que incluso llega a la quinta generación.

Contó que este año una de las novedades es que los niños cocinan sus propios platos pequeños de comida para ofrecer a los visitantes.

«Hay una niña que hace sus pasteles y buñuelos que los vende con api», señaló Vargas, en referencia a una tradicional combinación entre la bebida caliente hecha de maíz morado que acompaña a pasteles con queso y buñuelos con miel.

Otros pequeños ofrecen los ‘ch’íti anticuchos», cortes delgados de corazón de res con papa y ají de maní, y tortas de diferentes sabores.

«Este año hay un pequeño heladero que está ofreciendo sus propios heladitos y vamos a tener una niña subastadora, así como en la feria grande (de la Alasita) hay subastadores de sus productos, ahora también habrá una niña», añadió Vargas.

Luciana Zubieta, de 8 años, ofrecía casas, terrenos y edificios, todos en miniatura, para que los visitantes le compren «con fe» y sus sueños de tener un nuevo inmueble se haga realidad.

«Me gusta mucho (vender), les invito que vengan a la ‘Ch’iti feria’, les voy a rebajar», dijo a EFE Luciana que también se encarga de ‘challar’ sus productos, que consiste en un ritual andino en el que se rocía de alcohol los objetos que vende para agradecer a la Pachamama o Madre Tierra y pedir prosperidad para sus clientes.

Otros niños se apostaron en sus quioscos para vender jugos de frutas en vasos de miniatura, artesanías como pinturas y otros productos en pequeños tamaños.

La Alasita o «cómprame» en aimara, es una de las tradiciones más antiguas de la cultura andina que originalmente se celebraba en el solsticio de verano austral el 21 de diciembre, con miniaturas que se colocaban a deidades andinas como las illas.

Los niños que participan en la ‘Ch’iti feria’ también ingresan a un concurso interno en el que el jurado premia a las novedades en las artesanías y sabores de los platos típicos, certamen a cargo de la Alcaldía Municipal.

La feria de Alasita de los niños es parte de las actividades que se realizan en la tradicional celebración.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) declaró la feria de la Alasita como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2017.