El viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19, Antonio Zapatero, ha apuntado este viernes que el «peso» de la cepa británica en la Comunidad de Madrid, que se eleva al 30 % de media sobre los casos de covid-19 diagnosticados en la región, está repercutiendo en un descenso más lento de la incidencia que en otras comunidades.
En rueda de prensa junto a la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, Zapatero ha señalado que la presencia de la variante británica sigue creciendo en la región, motivo por el cual el descenso de la curva de contagios está siendo más lento, dada su alta transmisibilidad.
Además de las particularidades de Madrid, que es una comunidad uniprovincial con una densidad «tremendamente» alta de población y su movilidad, ha explicado Zapatero.
No obstante, el viceconsejero ha recalcado que Madrid está bajando la curva de los contagios «más rápido que en la segunda ola», ya que la incidencia acumulada del coronavirus en la región ha descendido esta semana hasta los 426 casos por cada cien mil habitantes frente a los 625 de la semana pasada y los 860 casos de hace quince días.
Por centros, Zapatero ha detallado que la presencia de la variante británica en el hospital Ramón y Cajal se eleva al 37,5 %, La Paz al 34,7 %, y Gregorio Marañón en un 30 %, entre otros. En cuanto a las variantes brasileña y sudafricana, «no se han detectado casos nuevos».
Zapatero ha destacado que se consolida la tendencia descendente del número de contagios en la Comunidad de Madrid, con una bajada del 35 % de los casos la semana del 8 al 14 de febrero con respecto a la semana anterior, que se eleva al 52 % en relación a los contabilizados hace dos semanas.
A nivel asistencial, Madrid ha registrado un descenso «a todos los niveles»: a día de hoy hay 2.685 pacientes hospitalizados en planta y 655 en UCI, un total de 825 menos que la semana pasada.
Según el viceconsejero, esta bajada que también se refleja en los datos de Atención Primaria, con un drástico descenso del número de pacientes en seguimiento, de 16.000 a 6.000 en una semana, y la positividad de las pruebas se ha rebajado del 15 % al 10 %.
Debido a esta tendencia «favorable», la Comunidad de Madrid decidió flexibilizar las restricciones y ha ampliado desde este jueves el toque de queda de 22.00 a 23.00 horas, y permite a la hostelería recuperar el horario nocturno hasta esa hora, decretado anteriormente a las 21.00. Pese a estos datos, Zapatero ha vuelto a pedir «prudencia» y ha precisado que no se confunda «flexibilizar con relajar» porque el virus «sigue aquí».
Por ello, Madrid mantiene la prohibición de las reuniones en domicilios y en espacios privados y se mantiene el aforo del 50 % en los espacios de ocio y centros comerciales, y apuesta por seguir manteniendo su estrategia de «medidas quirúrgicas y de manera precisa donde el virus tiene una presencia predominante», ha remarcado Zapatero.
En esta línea, ha subrayado que la mayoría de los contagios se producen «en el entorno familiar con actividad social», ya que el 80 % de los casos diagnosticados en las últimas dos semanas, un total de 35.597, se han dado en domicilios. Un porcentaje que se rebaja al 2 % en el ámbito social y al 2 % en el entorno laboral.
«Las decisiones están muy estudiadas y se adoptan en base al exhaustivo control y a la detallada monitorización diaria de la evolución del virus», ha sostenido Zapatero, que ha precisado que la vacunación también supone una «herramienta importante» para luchar contra la transmisión.
Según Zapatero, el avance en la administración de las vacunas está permitiendo que se estén registrando menos contagios, por ejemplo, en residencias. También la realización de test a ciudadanos asintomáticos en 140 farmacias y 90 clínicas dentales, que han realizado 1.600 test y se han detectado 27 positivos.
Fuente: © EFE 2021.
