
La Secretaría de Estado de Turismo ha anunciado una nueva etapa del modelo de destinos turísticos inteligentes (DTI) que refuerza la sostenibilidad y la innovación como ejes principales para mejorar la calidad de vida de residentes y potenciar la experiencia de los visitantes.
Rosario Sánchez, secretaria de Estado de Turismo, ha presentado esta iniciativa en Vitoria-Gasteiz, marcando un hito en la evolución de esta estrategia que busca transformar los destinos turísticos españoles hacia modelos más sostenibles e innovadores.
Una nueva visión para los destinos turísticos
El Ministerio de Industria y Turismo trabaja en consolidar una segunda fase de los destinos inteligentes que va más allá de la digitalización. Esta etapa se centra en integrar prácticas sostenibles con tecnología avanzada para crear espacios que beneficien tanto a la población local como al turismo.
Según el organismo, esta evolución responde a la necesidad de adaptar los destinos españoles a los retos actuales: cambio climático, sobrecarga de infraestructuras y demanda de experiencias más auténticas y respetuosas con el entorno.
Sostenibilidad e innovación como pilares
Los destinos inteligentes reforzarán dos componentes fundamentales:
- Sostenibilidad: implementación de medidas que reduzcan la huella ambiental y mejoren la gestión de recursos naturales.
- Innovación: incorporación de tecnologías que optimicen la experiencia del visitante y faciliten la toma de decisiones basada en datos.
Esta estrategia se alinea con los compromisos de España en materia de transición ecológica y con los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas.
Impacto en residentes y turismo
El modelo busca equilibrar dos realidades frecuentemente enfrentadas en destinos turísticos: la mejora de la experiencia del visitante sin comprometer la calidad de vida de la población residente. A través de la inteligencia de datos y soluciones tecnológicas, se pretende distribuir mejor los flujos turísticos y fomentar el turismo desestacionalizado.
Los destinos inteligentes actúan como espacios piloto donde se prueban soluciones innovadoras que pueden replicarse en otras regiones, generando conocimiento compartido entre municipios y comunidades autónomas.
