‘The fluid force of love’ se estrena en primicia en el Teatro Central el 8 y 9 de mayo
La fuerza fluida del amor es una obra de arte escénica que se define por una palabra: libertad. Y cuando Jean Fabre habla de libertad, no lo hace bajo los conceptos sistematizados que hay en la sociedad, sino que abarca más allá. Habla de libertad, de género, del armario que acarrea hasta la persona cisgénero, de la jaula que también puede suponer la libertad en sí misma, la reivindicación de una revolución sexual o las etiquetas que arrastra cada persona, según donde nazca, crezca o pertenezca.
La representación es una reflexión coreográfica del artista Fabre, nacido en Amberes el 1958, acostumbrado a presentar proyectos escénicos fuera de toda norma y, a menudo, polémicos. Forma parte de la generación de directores de escena y coreográficos flamencos que han insuflado un viento de renovación al espectáculo en vivo. En The fluid force of love, el cuerpo tiene un papel fundamental, «es la medida humana de todo. Siempre ha sido el tema principal de mi investigación artística. Del cuerpo humano me interesa todo y me inspira todo, desde los órganos hasta los músculos pasando por la sangre, el esperma, el esqueleto o el cerebro», cuenta el artista.
La obra se plantea el porqué de las etiquetas, por qué «¿Por qué la gente tiene que ser algo en particular? Somos humanos, ¿No es suficiente? / Somos obras de arte vivas, ¿No es suficiente? / Podemos hacer lo que queramos / Y una obra de arte no se abandona atrapada en una caja / Es un arte no ser “algo” / Estar libres de cualquier ideología”, expresa en el texto dramático que sirve de eje central, escrito en 2019. Él propone la libertad de no querer ser nada concreto, no querer etiquetarse, no tener que hacerlo.
Para su representación, cuenta con nueve intérpretes. Los protagonistas son Sylvia Camarda (Luxemburgo), bailarina, coreógrafa y asesora en Luxemburgo; Stella Höttler (Alemania) estudió ballet clçasico y fue becada por la German Academic Scholarship Foundation; Irene Urciuoli (Italia) actriz con experiencia en compañías y teatro, ha pasado desde Bélgica hasta Nueva York. Entre otros, se encuentran Ivana Jozic, Cédric Charron, Conor Thomas Doherty, Matteo Sedda y Pietro Quadrino.
En el espectáculo, el colectivo LGTBI+ está presente por lo que supone el «salir del armario«, como enuncia Luk Van den Dries, en su crítica a The fluid force of love, es una confesión al mundo entero. Es reconocer que no perteneces a la misma categoría que lo aceptado, que la normal, lo general, o lo «ideal«. «Sois libres de uniros a vuestra propia comunidad. Por fin podéis sentiros en vuestra casa, con vosotros mismos y con vuestros congéneres». En los tiempos líquidos que nos ocupan, una oda al amor, esencialmente libre, dispuesta de espacios para la representación del amor en sí mismo, en su pureza, aquello que une y elimina las contradicciones