
La Junta de Andalucía ha impulsado una nueva norma reguladora del queso artesano que simplifica los requisitos de elaboración y abre nuevas posibilidades a las queserías de la región. La normativa ha sido elaborada en colaboración con productores andaluces y busca fortalecer el sector y su conexión con la ganadería de proximidad.
Objetivos de la nueva regulación
Según la Junta de Andalucía, la nueva norma responde a la necesidad de modernizar el marco regulatorio del queso artesano andaluz, reconociendo las particularidades de la producción tradicional sin perder de vista los estándares de calidad y seguridad alimentaria. La normativa ha sido desarrollada con el input directo de los productores de queso artesano de la comunidad autónoma, asegurando que sus necesidades y realidades productivas estén reflejadas en la regulación.
Simplificación de requisitos
Entre los principales cambios, la nueva norma reduce los trámites administrativos y simplifica los requisitos técnicos de elaboración, facilitando el acceso de nuevas queserías al mercado y permitiendo que productores establecidos amplíen su producción. Esta flexibilización se alinea con el compromiso de la Junta de Andalucía de apoyar la economía rural y fortalecer los sectores productivos tradicionales.
Vínculo con la ganadería local
La norma refuerza explícitamente el vínculo entre la producción de queso artesano y la ganadería de proximidad, consolidando un modelo de cadena corta que beneficia tanto a ganaderos como a queseros. Según explica la Junta de Andalucía, esta conexión territorial es clave para mantener la viabilidad de las explotaciones ganaderas en zonas rurales y para garantizar la autenticidad del producto final.

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