Iñaki Gallego: «Ser cura es ser un lanzado»

Iñaki Gallego, capellán del Hospital Clínico San Carlos, en una imagen de la Archidiócesis de Madrid donde reflexiona sobre la vocación sacerdotal

Iñaki Gallego, capellán del Hospital Clínico San Carlos y párroco de Santa María del Silencio, reflexiona sobre el significado de la vocación sacerdotal con una frase que sintetiza su comprensión del ministerio: «Ser cura es ser un lanzado».

Una vocación de entrega y movimiento

Para Gallego, el sacerdocio no es una posición estática, sino una llamada a la acción y la dedicación. Según sus palabras, «Dios quiere que nos movamos. Hay que darse hasta que uno pueda, con paz». Esta declaración refleja su visión de un ministerio dinámico, donde el compromiso con la fe y el servicio a la comunidad requiere disposición constante.

Doble responsabilidad en Madrid

Gallego ejerce su vocación en dos ámbitos complementarios en Madrid. Como capellán del Hospital Clínico San Carlos, atiende espiritualmente a pacientes en situaciones de vulnerabilidad. Simultáneamente, como párroco de Santa María del Silencio, lidera una comunidad parroquial, combinando así la atención hospitalaria con la pastoral ordinaria.

Su testimonio forma parte de la iniciativa de la Archidiócesis de Madrid por visibilizar las vocaciones sacerdotales y mostrar cómo los curas viven su compromiso en la Madrid contemporánea.

Iñaki Gallego, capellán del Hospital Clínico San Carlos, en una imagen de la Archidiócesis de Madrid donde reflexiona sobre la vocación sacerdotal
Iñaki Gallego, capellán del Hospital Clínico San Carlos, en una imagen de la Archidiócesis de Madrid donde reflexiona sobre la vocación sacerdotal

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